miércoles, 22 de noviembre de 2017

DELIA AGÚNDEZ Y LOS PURCELL DE LA MANO

Otoño Barroco 2017. Delia Agúndez, soprano. Ruth Verona, violonchelo. Manuel Minguillón, archilaúd y guitarra barroca. Laura Puerto, clave. Programa: Obras de Henry y Daniel Purcell. Espacio Turina, martes 21 de noviembre de 2017

Coincidiendo con una nueva propuesta de la Sinfónica del Aljarafe, que pone en escena el próximo domingo en el Lope de Vega Dido y Eneas de Purcell, la soprano cacereña Delia Agúndez volvió a Sevilla, esta vez con su proyecto más personal hasta la fecha. Se trata de la gira que lleva realizando desde principios de este año, presentando un disco que salió al mercado hace dos años, dedicado a los hermanos Purcell, el insigne Henry y su hermano menor Daniel, cuya música está pendiente de redescubrir. El registro de Agúndez y sus estupendos acompañantes es un peldaño firme y seguro para alcanzar ese objetivo. La soprano seleccionó de su catálogo cuatro cantatas que encadenó a obras de Henry de forma indisoluble, como si éste trajera a su hermano cogido de la mano para recordar al mundo que en la familia también emergió otro artista como consecuencia de la Restauración inglesa y la recuperación del teatro y la música como artes imprescindibles e indisolubles.

Y es que en el programa propuesto había mucha teatralidad, y en la gestualidad y la expresividad de la joven soprano, más. Por fin salió del Alcázar, donde pudimos disfrutar, y mucho, de su canto en las dos ocasiones anteriores en las que visitó Sevilla, con Raúl Mallavibarrena y el grupo Cinco Siglos, respectivamente. En el Espacio Turina su voz sonó aún más concisa, segura y definida. Su maleabilidad y brillo se mantuvieron intactas en un recital lleno de encanto, melancolía y emotividad. De una parte obras en su mayoría vocales de Henry Purcell, con el optimista She loves and she confesses too actuando a modo de bienvenida, jubiloso en manos de la cantante, modulando a discreción y con un amplio sentido del estilo y la estética de la época. Entre los momentos más emotivos, destacó su interpretación de An Evening Hymn, una oración de talante profundamente melancólico, que la soprano endulzó con un trabajo exquisito de vocalización y expresividad. El concierto, que salvo por algunas piezas instrumentales añadidas, reprodujo miméticamente el registro promocionado, se hizo fuerte con las cuatro cantatas seleccionadas de Daniel Purcell, reproduciendo idéntico esquema entre recitativos y arias, una triste, la otra alegre y desenfadada.

La extraordinaria teatralidad de Agúndez, su dominio de los acentos, una excelente capacidad para cambiar de registro y llegar sin dificultad a los extremos de su amplia tesitura, así como un encomiable control de la dicción y el fraseo, contribuyeron a encandilar con estas pequeñas piezas de carácter teatral y tema amoroso. Cada instrumentista tuvo su momento de gloria, Minguillón en una adaptación de A Ground in Gamut a cuerda pulsada, preciso y sentimental, Laura Puerto no sin cierta dificultad en la compleja Almand de la Suite nº 2, Ruth Verona extrayendo carnalidad y profunda melancolía en el Preludio en Sol menor Z773, y todos juntos brillando en una evocadora Chacona de La reina de las hadas. Como propina, Agúndez entonó con acierto y emoción Music for a While del genio inglés.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

domingo, 19 de noviembre de 2017

ARTISTAS CALLEJEROS EN EL 3º CONCIERTO DE CÁMARA DE LA ROSS

3º concierto del XXVIII ciclo de música de cámara de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Royal Brass Quintet (Denis Konir y Nuria Leyva Muñoz, trompetas. Javier Rizo Román, trompa. Francisco Blay Martínez, trombón. José Manuel Barquero Puntas, trombón bajo). Programa: Aleluya, de Haendel; Logrundr XVIII, de Louis “Moondog” Hardin; Aria de la reina de la noche, de Mozart; Suite de Porgy and Bess, de Gershwin; That’s a Plenty, de Bert Williams; Suite de West Side Story, de Bernstein; Big Band Montage, de Paul Chauvin. Espacio Turina, domingo 19 de noviembre de 2017

El trombonista José Manuel Barquero
El tercero de los programas de música de cámara de la Sinfónica se configuró con aires amables y distendidos de la mano del conjunto de metales de la orquesta, bautizado como Royal Brass Quintet probablemente en homenaje a esa tradición inglesa tan presente en celebraciones y acontecimientos que permite versionar éxitos de la música clásica y ligera. Este tipo de agrupaciones sirve además para recrear standards americanos identificados con el jazz y la música ligera, como bien los saben los jóvenes que a diario amenizan el paseo por la Avenida de la Constitución interpretando éxitos del cine y la música pop, y que merecen nuestro reconocimiento por su buen gusto y mejor hacer. Como maestro de ceremonias, el trompista Javier Rizo se tomó las explicaciones un poco a la ligera, confundiendo el tono distendido de la propuesta con cierto aire de “pasaba por aquí”. Agradecemos no obstante sus ilustraciones sobre el excéntrico Moondog y su emotivo recuerdo a la grabación que Bernstein realizara de West Side Story a fuerza de mucho enfadarse con el tenor José Carreras.

Una versión vigorosa del Aleluya de El Mesías, en un estilo respetuoso y acertado, abrió el concierto, seguido de una pieza también de ciertos tintes barrocos, esta vez al estilo fugado de Bach, compuesta por el músico, poeta e inventor de instrumentos Louis Hardin, más conocido como Moondog o El vikingo de la Sexta Avenida, por su indumentaria y su condición de presunto indigente. José Manuel Barquero sustituyó, con pleno dominio de la respiración y amplio registro, a la soprano en las difíciles agilidades del Aria de la Reina de la Noche de La flauta mágica. La lírica americana estuvo presente a través de sus dos títulos más emblemáticos, West Side Story de Bersntein y Porgy and Bess de Gershwin. Los temas más populares de la ópera negra por antonomasia se ofrecieron en forma de suite, con especial mención para Nuria Leyva y su particular Summertime, mientras en la pieza de Bernstein destacó una impecable America y un sentido Somewhere que Rizo entonó con proverbial confianza.

Las agilidades eminentemente jazzísticas brillaron menos en este repertorio, a pesar de lo cual las armonías de Maria de Bernstein cumplieron el objetivo de emocionar considerablemente. El foxtrot del comediante afroamericano Bert Williams, That’s a Plenty, lució vibrante y divertido, mientras del arreglista Paul Chauvin se ofreció su Montaje para Big Band nº 1, en lugar del nº 2 programado, incluyendo versiones competentes y muy rítmicas de In the Mood, I’m Getting Sentimental Over You o Sentimental Journey, con el que Denis Konir se atrevió incluso a cantar.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

LA GRAN ENFERMEDAD DEL AMOR Comedia romántica de amplio espectro

Título original: The Big Sick
USA 2017 119 min.
Dirección Michael Showalter Guión Emily V. Gordon y Kumail Nanjiani Fotografía Brian Burgoyne Música Michael Andrews Intérpretes Kumail Nanjiani, Zoe Kazan, Holly Hunter, Ray Romano, Linda Emond, Anupam Kher, Zenobia Shroff, Adeel Akhtar, Bo Burnham, Aidy Bryant, Kurt Braunohler Estreno en el Festival de Sundance 20 enero 2017; en Estados UNidos 14 julio 2017; en España 3 noviembre 2017

Sorprende que detrás de esta comedia romántica se encuentre el productor Judd Apatow, responsable del viraje que ha dado la comedia americana reciente hacia el mal gusto y el humor escatológico. Nada más lejos de lo que propone esta amable y distendida película del director de Hello, My Name Is Doris, una película protagonizada por Sally Field que pasó sin pena ni gloria por las salas hace apenas dos años. The Big Sick cuenta con guión del propio protagonista del film, un cómico pakistaní gracias al cual confiamos que todos los tópicos sobre inmigrantes de su tierra en Estados Unidos que plantea no sean ni más ni menos que ciertos. Cuenta una historia de amor interracial, amenazado por los prejuicios y las creencias religiosas de esta comunidad musulmana, y sobre todo por la enfermedad, razón de mayor peso para hacer peligrar su futuro. Y lo hace con un tono permanente de buenrrollismo y ternura que no persigue la hilaridad sino sólo esbozar una sonrisa que supere la posible dureza de lo que se nos está contando, recuperando así la tónica de comedia urbana, retórica y simpática, sin muchas más pretensiones que hacer pasar un buen rato, hacernos reflexionar un poco sobre cuestiones muy básicas y frecuentes, y permitir a su equipo artístico y técnico realizar un producto que finalmente se ofrece con cariño y amabilidad. Unos buenos diálogos y mucha naturalidad, que fluye sin esfuerzo en un escenario que plantea cuestiones poco originales y muchas veces tratadas, lo que refuerza considerablemente su mérito. Destaca un buen trabajo interpretativo de una recuperada Holly Hunter, y una definición profunda y precisa de los personajes, gracias a lo cual tienen vida propia al margen de su presencia en pantalla.

HACIA LA LUZ Ensayo poético sobre la ceguera

Título original: Hikari
Japón-Francia 2017 101 min.
Guión y dirección Naomi Kawase Fotografía Arata Dodo Música Ibrahim Maalouf Intérpretes Ayame Misaki, Masatoshi Nagase, Tatsuya Fuji, Kazuko Shirakawa, Mantarô Koichi, Noémie Nakai, Chihiro Ohtsuka Estreno en el Festival de Cannes 23 mayo 2017; en Japón 27 mayo 2017; en España 17 noviembre 2017

Hay una tendencia generalizada en el cine japonés que trasciende a nuestras pantallas a utilizar siempre un lenguaje eminentemente poético y simbólico, que invade incluso a las cintas de animación. El cine de Naomi Kawase no es precisamente una excepción, con trabajos como Aguas tranquilas o Una pastelería en Tokio que sólo se entienden y disfrutan desde una óptica poética. En Hacia la luz la realizadora japonesa se detiene en un mundo poco explorado en el cine, ni siquiera en el documental, como es la audiodescripción de películas para invidentes, un tema muy presente incluso en nuestras televisiones domésticas, cuando pulsando por equivocación un botón, se nos cuela la versión audiodescrita. Algo en definitiva tan molesto como el abuso de la voz en off por algunos cineastas, empeñados en describir incluso lo que es fácil de intuir sólo con la imagen, pero necesario cuando no ves y la descripción se convierte en imprescindible, aunque también sujeta a unas reglas, pues al final se trata de trasladar al espectador las mismas sensaciones y reflexiones, por lo que la cuestión de autor o autora debe estar muy presente incluso a la hora de adaptar la imagen a la descripción oral. En esa tesitura se conocen una encargada de tales explicaciones y un fotógrafo que está perdiendo la visión y forma parte del comité que evalúa los trabajos de la joven escritora y traductora. Trabajada como metáfora de lo efímero y lo pasajero, de cómo lo que vemos desaparece, y en última instancia cómo todo queda en el recuerdo y la nostalgia del pasado y su belleza, Kawase plantea sin embargo una historia de amor que nunca llega a cuajar ni convencer, que se pierde en sus idas y venidas entre sesiones de cine y problemas emocionales de una y otro. La inevitable pérdida del ser querido y, en última instancia, el absurdo de la vida y la necesidad de llenarla de luz para darle algún sentido, subyace en el interior de una cinta que no llega a volar con la intensidad y el lirismo que pretende, quedando en un producto sutil pero definitivamente tristón. A destacar en su minimalista banda sonora al jazzista francés Ibrahim Maalouf, hace dos temporadas presente en el ciclo de jazz del Lope de Vega.

ESTRENO DE "EL AUTOR" Y "JUPITER'S MOON" EN SALAS

EL AUTOR
Festival de Cine Europeo de Sevilla 4 noviembre 2017
Estreno en salas 17 noviembre 2017

JUPITER'S MOON
Festival de Cine Europeo de Sevilla 3 noviembre 2017
Estreno en salas 17 noviembre 2017

sábado, 18 de noviembre de 2017

LA ROSS EN EL ESPACIO TURINA: IN CRESCENDO

2º concierto del ciclo Beethoven y Haydn de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Jan Latham-Koenig, director. Programa: Serenata nº 2 Op. 16, de Brahms; Sinfonía nº 85 “La Reina”, de Haydn; Sinfonía nº 31 K.297 “París”, de Mozart. Espacio Turina, viernes 17 de noviembre de 2017

Merece la pena acercarse a esta propuesta diversificadora de los responsables de la Sinfónica, llevándola a otros espacios y aumentando su habitual temporada de conciertos con otros, agrupados o no en ciclos, que dan idea de su gran versatilidad y capacidad para abordar programas tan estimulantes como el presentado anoche en el Espacio Turina, y que quienes no se acercaran a él tienen hoy la oportunidad de hacerlo, con la garantía de que no quedarán defraudados ni defraudadas. La reconocida buena acústica del Espacio Turina, especialmente cuando de conjuntos reducidos se trata, fue también un aliciente en este segundo concierto de los dedicados al espíritu revolucionario de Beethoven y la mente iluminada de Haydn. Controladas las dinámicas y los volúmenes, la concha del Turina ofrece una tímbrica muy especial, densa y concentrada, con la que el clasicismo se luce de forma harto considerable. La batuta del muy experimentado director británico Jan Latham-Koenig brilló también, sobre todo en las páginas de este emblemático período artístico y musical.

La tantas veces elogiada cuerda grave de la orquesta dio consistencia a un Brahms dicho sin aspavientos ni, también hay que decirlo, demasiada emoción. Pareciera entonces que asomara la habitual tradición británica, comedida y tan atenta a sobresalir más en elegancia y contención que en insuflar de adecuada expresividad las partituras interpretadas. Aún así destacaron los contrabajos, con mucho empuje y personalidad, en el allegro inicial, delicado y lírico. Melodioso y rítmico, acaso menos exuberante de lo conveniente, el scherzo, mientras al adagio le faltó misterio y amplitud; quizás haberlo ralentizado le hubiera beneficiado en este sentido. Dignos y reposados los elocuentes diálogos entre cuerda y madera en el quasi minueto; esta última destacó también en el flexible y melódico rondó final.

Cuando creímos que la estética del concierto continuaría por esos derroteros, contenidos y algo flemáticos, Latham-Koenig, de ascendencia diversa y amplia experiencia operística, sorprendió con un Haydn y un Mozart en el otro extremo, radiantes y llenos de expresividad. La más popular de las seis sinfonías parisienses del primero, supone el apogeo de la sinfonía clásica vienesa, síntesis magistral de elegancia y fuerza, a la vez que perfecta ilustración de una época en decadencia. En ella destacó la energía y contundencia de la cuerda, la flexibilidad de la flauta de Morelló en las variaciones de la Romanza, el carácter distinguido del allegretto-minueto, y la sutileza espiritual del presto final. Pero el volcán en erupción llegó de la mano de un Mozart imponente, por lo que la velada transcurrió in crescendo, ofreciéndose una Sinfonía París poderosa, estrenada justo antes de que la desgracia arruinara la que se suponía iba a ser una feliz estancia del compositor en la capital francesa, ahora con los violines, ausentes en la primera obra interpretada en el concierto, al máximo rendimiento. La sensación final, carnosa y con una evidente carga dramática, no pudo resultar más satisfactoria.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

miércoles, 15 de noviembre de 2017

ESTRENO DE "THE SQUARE" Y "ORO" EN SALAS

THE SQUARE
Festival de Cine Europeo de Sevilla 3 noviembre 2017
Estreno en salas 10 noviembre 2017

ORO
Festival de Cine Europeo de Sevilla 6 noviembre 2017
Estreno en salas 10 noviembre 2017

LA BATALLA DE LOS SEXOS Espíritu deportivo y de libertad

Título original: Battle of the Sexes
USA 2017 121 min.
Dirección Jonathan Dayton y Valerie Faris Guión Simon Beaufoy Fotografía Linus Sandgren Música Nicholas Britell Intérpretes Emma Stone, Steve Carell, Andrea Riseborough, Elisabeh Shue, Bill Pullman, Austin Stowell, Sarah Silvermanb, Alan Cumming, Natalie Morales, Eric Christian Olsen, Jessica McNamee, Mickey Sumner Estreno en el Festival de Toronto 11 septiembre 2017; en Estados Unidos 29 septiembre 2017; en España 3 noviembre 2017

Hay talento en esta película que narra un acontecimiento real, el partido disputado en 1973 en el Houston Astrodome entre la joven Billie Jean King y el veterano Bobby Riggs, dos astros del tenis norteamericano. Por un lado están los directores de Pequeña Miss Sunshine y Ruby Sparks, por otro el guionista de Full Monty y Slumdog Millionaire, y por otro un reparto en el que destacan figuras actuales como Emma Stone y estrellas de otro tiempo como Bill Pullman o Elisabeth Shue. Una historia tan apasionante como ésta y la combinación de talentos aludida tendría que haber dado lugar a una película extraordinaria. Sin embargo nos encontramos ante una cinta sólo correcta, muy bien ambientada, competentemente realizada y con buen ritmo a fuerza de mucha agitación y un tono frecuentemente victorioso. Se trata por otro lado de un entretenimiento muy útil, ya que no sólo cuenta una gesta deportiva enfocada a igualar hombres y mujeres también en cuanto a fuerza y resistencia, sino que aprovecha para ilustrar una época en la que reivindicaciones sobre la libertad de elección sexual eran mucho más difíciles y arriesgadas de llevar a cabo que en la actualidad. El film por lo tanto centra su atención en el personaje interpretado por Stone, su lucha por la igualdad llevada al campo del deporte y por extensión la vida misma. Sus responsables han enfocado bien el tema y lo han adornado con una gramática espectacular, pero el exceso le resta efectividad, siendo tan amable como complaciente. No obstante, en el apartado sensual, se agradece el lío de faldas y la naturalidad, insólita en el cine americano, con la que está reflejado.

LA LIBRERÍA Compañeros de soledad y sueños

Título original: The Bookshop
España-Reino Unido 2017 115 min.
Guión y dirección Isabel Coixet, según la novela de Penelope Fitzgerald Fotografía Jean-Claude Larrieu Música Alfonso de Vilallonga Intérpretes Emily Mortimer, Bill Nighy, Patricia Clarkson, Honor Kneafrey, James Lance, Harvey Bennett, Michael Fitzgerald, Jorge Suquet, Hunter Tremayne, Frances Barber, Nigel O’Neill, Charlotte Vega Estreno en el Festival de Valladolid 21 octubre 2017; en salas 10 noviembre 2017

Cuando vemos películas tan delicadas y exquisitas como ésta, sentimos la necesidad de escribir sobre ellas en el mismo tono, y alcanzar al menos su misma amabilidad. Pero la inspiración es algo que no siempre acompaña, y frecuentemente no logramos alcanzar nuestro objetivo. Quien sí parece haber tenido inspiración suficiente a la hora de contarnos esta sencilla historia y contagiarnos con su amor a la vida y a los libros es su directora, la catalana Isabel Coixet. Siendo un lastre de nuestro cine basarse tanto en la palabra y tan poco en la imagen, Coixet es sin embargo una de las realizadoras españolas que mejor justifica el empleo de la palabra en su cine, dotándola de una fuerza considerable y sometiéndola al centro de su discurso, ya sea hablada (Mi vida sin mí, Cosas que nunca te dije, Aprendiendo a conducir) o escrita (La vida secreta de las palabras, A los que aman). Y para demostrar que puede también prescindir de ella y confiarse más a la imagen, ahí están películas como Mapa de los sonidos de Tokio o Nadie quiere la noche. Pero si hay una cinta que mejor exhibe su amor por la palabra escrita, esa es sin duda La librería, una emotiva, delicada y preciosa cinta sobre el amor a los libros, con ejemplos significativos como Fahrenheit 451 de Bradbury o Lolita de Nabokov, la compañía que dan y la belleza que reside en ellos, como objetos y contenedores de historias y sabiduría. Se pueden compartir o no estas consideraciones, pero lo que no se puede discutir es que el trabajo de Coixet, basado en el previo de la autora de la novela en el que se basa, Penelope Fitzgerald, transmite esa admiración, ese amor y ese deleite por la lectura. Pero no es sólo una película bien hecha y bien contada, estupendamente interpretada, ambientada y hasta ilustrada musicalmente, sino que nos habla desde el corazón de muchas cosas, fundamentalmente de perseguir nuestros sueños, ser dueños y dueñas de nosotros y nosotras mismas, vivir en comunión con nuestro entorno y de forma coherente con él, sin dañarlo ni perturbarlo, superando los obstáculos que se nos presentan. Todo ello desde una óptica eminentemente femenina, no necesariamente feminista, dejando constancia de una época, unas reivindicaciones y la necesidad de superar baches e imposturas. Y como no hay buena ficción sin malos evidentes, la protagonista de la función tiene su rival pérfida y mezquina, un retrato de ese poder siempre manipulador que en última instancia genera la infelicidad y frustración a la que parece abocada gran parte de la desdichada humanidad.

martes, 14 de noviembre de 2017

JAVIER CAMARENA EN EL MAESTRANZA: OÍR PARA CREER

Recitales líricos. Javier Camarena, tenor. Ángel Rodríguez, piano. Programa: Obras de García, Mozart, Rossini, Donizetti y Verdi. Teatro de la Maestranza, lunes 13 de noviembre de 2017

Javier Camarena es uno de los tenores que más admiración causa en el actual panorama operístico mundial, a veces incluso por encima de Florez o Kaufmann. Su actuación en el Maestranza vino a corroborarlo; dará mucho que hablar y será uno de los grandes hitos de toda la historia del coliseo sevillano. El suyo no fue un recital con el que simplemente pudiéramos disfrutar de una voz espléndida, incluso milagrosa; fue más allá, algo que ya sospechábamos tratándose de alguien venido de tierras tan generosas en simpatía y amabilidad como México. La falta total y absoluta de complejos y esa proverbial facilidad que tienen los artistas llegados del continente americano para meterse al público en el bolsillo, llegaron a tal grado que el concierto se convirtió en un acontecimiento, y su artífice en un showman de enorme talento y categoría.

El último bis, una canción de Agustín Lara dedicada a Sevilla en el mismo tono y estilo que su archifamosa Granada, dio la clave de cómo su intención era seducir y cautivar al público convocado. Ya antes hizo emotivas referencias al Teatro, su irrepetible gala lírica inaugural, y al tenor y compositor sevillano Manuel García, a quien dedicó toda la primera parte del evento. Pero nada de eso era realmente necesario para ganarse las entusiasmadas ovaciones del público, que incluso entre escenas y arias fueron inusitadamente largas y generosas. Bastó con desplegar todo su arte, su poderoso torrente de voz, capacidad para modular, frasear con gusto y exquisitez, y exhibir dotes cómicas y románticas sin apenas esfuerzo. Lo suyo es un don, un privilegio que ha tenido la fortuna de cultivar y perfeccionar para regalar así al mundo una voz y unas capacidades canoras sin parangón.

La casualidad permitió que apenas un par de semanas antes de levantarse el telón con La hija del regimiento, el rol de Toni, que tantas satisfacciones ha dado a Camarena, asomara también en este recital, superando con matrícula de honor los nueve do de pecho seguidos de Ah, mes amis, un aria con el que además recordó al gran Alfredo Kraus. Antes, en el homenaje a García, entonó en perfecto estilo Caballo de El poeta calculista, y recorrió con holgura todos los registros y texturas de la muy compleja Gran Aria, donde asomó también su vis cómica. La emisión natural de su voz y su aparente facilidad para las ornamentaciones brillaron en Ah! Lo veggio, el aria excluida de Cosí fan tutte, y Cessa si piú resistere, de El barbero de Sevilla. Cantó Tombe degli avi miei, de Lucia di Lammermoor, y Ella mi fu rapita!, de Rigoletto, con mucha emoción y expresividad, hasta que un calambre frío y desgarrador se adueñó de nosotros con su interpretación de De miei bollenti spiriti, de La Traviata. Entre escena y aria fue desnudando su alma y personalidad, siempre hasta donde le permitía su sentido comercial, desembocando en dos sentidos boleros, Júrame de la mexicana María Grever, y Cómo fue del cubano Ernesto Duarte, un cariñoso guiño al pianista Ángel Rodríguez, que acompañó con mucho respeto y profesionalidad, además de evidenciar un amplio sentido lírico y emotivo en los dos boleros referidos.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

domingo, 12 de noviembre de 2017

JOVEN ORQUESTA BARROCA DE SEVILLA: LA MÚSICA AMANSA

Otoño Barroco. Joven Orquesta Barroca de Sevilla. Valentín Sánchez Venzalá, director. Programa: Un barroco de cine (obras de Pachelbel, Bocherini, Haendel, Vivaldi, Mozart y Bach). Espacio Turina, domingo 11 de noviembre de 2017

Buena iniciativa la de programar cuando finaliza el Festival de Cine Europeo un concierto de música barroca, y un poco de clasicismo, utilizada en películas. La Sinfónica tenía previsto otro, con composiciones de Fernando Velázquez (Lo imposible, Un monstruo viene a verme), pero problemas técnicos parecen haberlo impedido. La cita con las nuevas generaciones de la Orquesta Barroca tenía otros dos componentes especiales. Por un lado su carácter familiar, enfocado para atraer nueva afición, niños y niñas que acompañados de sus padres se vayan acercando al placer de la música. La cosa funciona, porque mientras no hubo música se podían oír las voces de los más rebeldes, pero en cuanto empezaba a sonar, dejaban de molestar. ¡Qué cierto es que la música amansa las fieras! Y por otro lado tratarse de una ocasión más para poner en valor el trabajo de estos jóvenes que sacrifican su tiempo para salir adelante en sus estudios, el conservatorio y los ensayos.

No podemos más que agradecer la agotadora labor de Valentín Sánchez para sacar adelante este proyecto académico, tan enriquecedor para la vida musical de la ciudad como para esta juventud, mucha de la cual no se dedicará a la música, pero habrá sacado mucho partido de su disciplina y sensibilidad. En el programa piezas muy conocidas, lo que hace aún más severo el nivel de satisfacción con la interpretación ofrecida. Discutible la elección de algunas, pero la plantilla manda y con una orquesta sólo de cuerda no se puede elegir lo más significativo en cada caso, por ejemplo el Concierto para clarinete de Mozart en Memorias de África, en lugar del allegro del Divertimento K.136, dicho con tanta irregularidad y desequilibrio como el Concierto para dos violines en re menor de Bach, extraído de Hannah y sus hermanas, donde brilla más el Concierto para clave en fa menor del mismo autor. Faltó la clavecinista para dar más cuerpo y color al conjunto, pero una indisposición de última hora lo impidió.

Con mucho brío y considerable nervio atacaron la Llegada de la reina de Saba de Haendel, incluida en Cuatro bodas y un funeral. La versión original de la Sarabanda también de Haendel sonó justa y precisa, en lugar del arreglo que realizó Leonard Rosenman para la banda sonora de Barry Lyndon. Los acordes sostenidos del Canon de Pachelbel (Volver a empezar, Gente corriente) acusaron más debilidad y falta de afinación que los más enérgicos de la Música nocturna de las calles de Madrid de Bocherini (Master and Commander), quizás la pieza que más destacó, con un fandango impecablemente defendido por la violonchelista Irene Rico. La interpretación de esta obra logró generar en quien escribe una profunda y sincera emoción. Otra violonchelista, Auxi Bozada exhibió flexibilidad y lirismo en el tercer movimiento del Concierto en mi menor de Vivaldi; le faltó sin embargo algo más de emotividad y proyección. Naturalmente todos y todas (ellas doblaron en número a ellos) mejorarán con más práctica y esfuerzo. Sin duda lo harán.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

SEFF 2017, 9ª Y ÚLTIMA JORNADA

PIN CUSHION

Reino Unido 2017 82 min.
Guión y dirección Deborah Haywood Fotografía Nicola Daley Música Natalie Holt Intérpretes Lily Newmark, Joanne Scanlan, Loris Scarpa, Sacha Cordy-Nice, Bethany Antonia, Saskia Paige Martin Estreno en el Festival de Venecia 31 agosto 2017

En su debut en el largometraje, la directora Deborah Haywood somete a un interesante experimento de inversión los iconos habituales del cuento infantil. Princesas, príncipes y ogros aparecen transmutados de forma que se adapten perfectamente al entorno de una historia contemporánea que ilustre un problema de candente actualidad como es el bullying. Las influencias del cine son perfectamente perceptibles en esta historia ambientada en un barrio residencial al que se mudan una hija adolescente y su madre jorobada. El ambiente de instituto, los clanes habituales y la necesidad imperiosa de ser admitidas, se convierten rápidamente en material para el auge y decadencia de la chica, con su madre como objeto de la burla y la marginación más despiadada, como si de un cojinete para los alfileres se tratara, el pin cushion del título. Haywood se permite, bajo la consigna de estar contando un cuento, licencias de carácter estético, con una puesta en escena decididamente barroca, y narrativo, planteando situaciones un tanto disparatadas y extremas, hasta conseguir el efecto perseguido, que no es sino convertirse en un testimonio duro y certero sobre una lacra cada vez más extendida, que tanto daño está haciendo no sólo a sus víctimas sino a la sociedad en general.

TERNURA Y LA TERCERA PERSONA

España 2017 64 min.
Guión y dirección Pablo Llorca Fotografía Wiro Berriatúa Intérpretes Celia Bermejo, Cristina de Inza, Mario Gas, Miranda Gas, Juli Mira, Efraín Rodríguez Estreno en el Festival de Sevilla 9 noviembre 2017

Sin duda el cine de Pablo Llorca es diferente. Sus películas, desde Jardines colgantes a El gran salto adelante, pasando por la indispensable Recoletos arriba y abajo, exhiben una personalidad única y una pasión desbordada por el cine, al cual se dedica desde la independencia más absoluta, lo que conlleva presupuestos exiguos y una fastidiosa dificultad para estrenar. En esta ocasión analiza con esa ternura que apunta el título, una comunidad de inmigrantes mayormente extremeños en un barrio periférico de Madrid. Su transformación de barrio difícil y peligroso a amable vecindario al que llega el metro y donde su gente se ayuda tanto como llegado el caso litigan, se percibe sencillamente a través de una familia y el paulatino proceso de independencia de una de sus hijas. El trabajo de una periodista gráfica sobre la sencilla y atractiva gente del barrio da pie a una interesante, sincera y sencilla combinación entre ficción y documental, con lo que la mirada sobre el ingrediente humano se ve mejorada y ampliada. Secuencias como la de la comida con invitado mexicano sirven como ejercicio eficaz de buena comedia, mientras un final precipitado y abrupto, dentro de un conjunto que apenas sobrepasa la hora de duración, estropea el buen acabado de un film que podría haber sido ejemplar en su hábil simpleza y natural exposición.

O ORNITÓLOGO

Portugal-Francia-Brasil 2016 116 min.
Dirección Joâo Pedro Rodrigues Guión Joâo Pedro Rodrigues y Joâo Rui Guerra da Mata Fotografía Rui Poças Música Séverine Ballon Intérpretes Paul Hamy, Xelo Cagiao, Joâo Pedro Rodrigues, Han Wen, Chan Suan, Juliane Elting Estreno en el Festival de Locarno 8 agosto 2016; en Portugal 20 octubre 2016

No son precisamente unas santas las dos chinas que en su camino a Santiago rescatan al protagonista de esta película, que a partir de ese momento añadirá a su soledad la tortura, la humillación, la persecución, el amor carnal y espiritual a Jesús, el amor de los animales y un sinfín de experiencias y sensaciones más que le irán abriendo el camino a la santidad. Joâo Pedro Rodrigues añade, por su parte, a su iconografía gay la figura del santo, personificada en la majestuosa figura del actor francés Paul Hamy, hasta que su conversión en San Antonio de Padua adopte la imagen del propio director de la cinta. Film misterioso y hermoso, con paisajes espectaculares y situaciones asombrosas, que hace de lo místico y lo sobrenatural sus herramientas para generar una parábola sobre la religión y los mitos que la sostienen. Como si de Derek Jarman se tratara, el realizador portugués combina naturaleza, homosexualidad y religión con frescura y naturalidad, aunque exigiendo del espectador una reflexión quizás excesivamente inteligente, con el peligro de resultar pedante y hasta irritante. Este observador de pájaros que, en su deambular por frondosos bosques y caudalosos ríos, descubre el camino a la santidad, merece una lectura detenida que despeje las incógnitas que quedan por resolver en el entramado de símbolos que propone. Su visionado puede resultar agotador, pero satisfactorio en cuanto a su calidad visual.

viernes, 10 de noviembre de 2017

SEFF 2017, 8ª JORNADA

UNA QUESTIONE PRIVATA

Italia 2017 85 min.
Dirección Paolo Taviani Guión Paolo y Vittorio Taviani, según la novela de Beppe Fenoglio Fotografía Simone Zampani Música Giuliano Taviani e Carmelo Travia Intérpretes Luca Marinelli, Lorenzo Richelmy, Valentina Bellé, Anne Ferruzzo, Francesco Turbanti, Marco Brinzi, Alessandro Sperduti Estreno en el Festival de Toronto 8 septiembre 2017

Allonsanfán y Padre patrón marcaron el inicio de la fama de los hermanos Taviani, acrecentada con títulos como La noche de San Lorenzo y Good morning Babilonia. Sin embargo algunos opinamos que su cine es primitivo y raquítico, con algunos destellos dispersos como los films aludidos, o más recientemente ese excelente ejercicio experimental que fue César debe morir. Su última película se enmarca sin embargo en esa corriente a la que acabamos de hacer mención; cine muy básico, que apenas logra transmitir y mucho menos emocionar, basando casi todo su discurso y estilo narrativo en la impostura. Una cuestión privada adapta la famosa novela de Beppo Fenoglio, ambientada en la Segunda Guerra Mundial, con los partisanos enfrentados a los fascistas en los alrededores de Turín. En la cinta dos amigos están enamorados de una joven cursi que escucha y canta una y otra vez Over the Rainbow, los tres bien parecidos y de clase acomodada. Lejos de enfrentarse, uno busca desesperadamente al otro en el campo de batalla, que ha caído preso de los fascistas. La búsqueda, salpicada de recuerdos, copa la integridad de este film que no logra enganchar ni conmover por sus hechuras anticuadas y su estilo impostado. No ayudan unas interpretaciones en la misma línea, y una factura técnica igualmente trasnochada. Casi como si estuviésemos revisando un film de los setenta, pero sin alma ni el encanto de lo pasado; puro artificio que en otras manos podría haber dado lugar a un film interesante.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 12 noviembre 2017

EL TALLER DE ESCRITURA (L’atelier)

Francia 2017 113 min.
Dirección Laurent Cantet Guión Robin Campillo y Laurent Cantet Fotografía Pierre Milon Música Edouard Pons y Bedis Tir Intérpretes Marina Foïs, Matthieu Lucci, Florian Beaujean, Mamadou Doumbia, Mélissa Guilbert, Warda Rammach, Julien Souve, Issam Talbi Estreno en el Festival de Cannes 22 mayo 2017; en Francia 11 octubre 2017

Tras su incursión en La Habana con Regreso a Ítaca, el director galo Laurent Cantet vuelve a uno de sus temas preferidos, el que mayor fama le dio con La clase, que es la formación de los jóvenes, aunque en esta ocasión entroncándolo con un tema de candente actualidad como es el terrorismo y la violencia en general. Una autora de libros policíacos imparte un taller de verano sobre creación literaria; su alumnado reúne jóvenes de distinta raza y creencia religiosa, entre ellos un chico reservado que va revelando conductas muy radicales sobre la violencia y el racismo. La película se integra fundamentalmente por una serie de conversaciones brillantemente escritas, unas de grupo y otras duetos entre la profesora, magnífica Marina Foïs, y el joven, un intrigante Matthieu Lucci, que recuerdan en la forma al melodrama de Vincente Minnelli Té y simpatía. A través de estas conversaciones Cantet teje un análisis sobre los móviles de la violencia, y muy concretamente la que viene sufriendo el país en tiempos recientes debido al terrorismo islámico. Las consecuencias son hasta cierto punto convincentes y reveladoras, mientras el proceso a través del cual ella va descubriendo la forma de pensar y actuar de su alumno, y cómo afronta una posible solución al problema, es muy atrayente. Pero conforme se acerca el final, deriva hacia una situación algo forzada que malogra las posibilidades de un drama absorbente.

Crítica de Pepe Serrano publicada en El Correo de Andalucía

LA CAMÉRA DE CLAIRE

Corea del Sur-Francia 2017 69 min.
Guión y dirección Hong Sang-soo Fotografía Jinkeun Lee Música Dalpalan Intérpretes Isabelle Huppert, Kim Min-hee, Shahira Fahmy, Jang Mi-Hee, Jang Mi-hie, Jeong Jin-yeong Estreno en el Festival de Cannes 21 mayo 2017

Segunda ocasión en que el director surcoreano Hong Sang-soo (Ahora sí, antes no, o la más reciente Lo tuyo y yo) colabora con la actriz Isabelle Huppert, después de En otro país. Esta vez se trata de una amable y breve comedia de carácter cíclico o circular en cuanto a su escueto argumento. Una mujer conoce durante la celebración del Festival de Cannes a una serie de personajes relacionados con el cine a los que fotografía. Los conflictos surgidos entre estas personas van cambiando conforme lo hacen ellas mismas, atrapadas en los fotogramas mientras sus originales van experimentando las transformaciones habituales que sufrimos todos los mortales en nuestro devenir permanente. El juego da rienda a una serie de interesantes conversaciones, rodadas con buen gusto y mucha elegancia, a través de las cuales se va desarrollando un inteligente discurso sobre nuestra efímera existencia, la necesidad de reconciliación, nuestros a menudo inexplicables comportamientos, y el papel del cine como catalizador de emociones y conductas. Huppert ofrece para la ocasión una imagen simpática y amable, mientras el resto del elenco se adapta al tono distendido general de este ensayo ágil y sincero sobre la condición humana, sin grandes alardes ni artificios.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 12 de noviembre de 2017

MRS. HYDE (Madame Hyde)

Francia-Bélgica 2017 95 min.
Guión y dirección Serge Bozon Fotografía Céline Bozon Música Benjamin Esdraffo Intérpretes Isabelle Huppert, Romain Duris, José García, Adda Senani, Guillaume Verdier, Patricia Barzyk Estreno en el Festival de Locarno 6 agosto 2017; en Francia 28 marzo 2018

El casi desconocido en nuestro país Serge Bozon adapta el imaginario del Dr. Jeckyll y Mr. Hyde de Robert L. Stevenson, al problemático tema de la educación en la actualidad, con legislaciones en nuestro entorno que acotan en exceso la capacidad de reacción del profesorado frente al comportamiento rebelde del alumnado. Isabelle Huppert, con una sorprendente capacidad para transformarse en personajes tan diversos en un año en el que parece estar liberándose del estigma que le ha supuesto su participación en el cine de Haneke y Verhoeven, interpreta en esta ocasión a una apocada profesora de ciencias incapaz de infundir respeto en su anárquico alumnado, hasta que un accidente de laboratorio le proporciona las claves para resolver el problema. Con un tono de comedia absurda y un punto surrealista, Bozon se adentra en el espinoso tema con delicadeza hasta ir desgranando algunas soluciones al respecto, mediante sobre todo el uso de la fantasía. El lastre importado de la comedia americana, consistente en que por hilarante que sea, devenga al final en drama, se repite también en esta cinta cuyos mayores méritos los proporciona la impecable interpretación de Huppert, las cuestiones científicas que se proponen y resuelven, y el lúcido discurso que aporta en cuanto a las herramientas para acercarse al alumnado y solventar su desilusión frente a un sistema que tan poco promete y tan desesperanzador se revela.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 12 de noviembre de 2017

jueves, 9 de noviembre de 2017

SEFF 2017, 7ª JORNADA

UNE VIE VIOLENTE

Francia 2017 107 min.
Dirección Thierry de Peretti Guión Thierry de Peretti y Guillaume Bréaud Fotografía Claire Mathon Intérpretes Jean Michelangeli, Henri-Noël Tabary, Cédric Appietto, Marie-Pierre Nouveau, Délia Sepulcre-Nativi, Dominique Colombani, Paul Garatte Estreno en el Festival de Cannes 25 mayo 2017; en Francia 9 agosto 2017

Uno de los nacionalismos que más problemas ha generado en Europa, parcialmente atajado desde hace algún tiempo, razón de más para que el auge del independentismo catalán se vea con tanto recelo en el país vecino, es el de Córcega, que se remonta al siglo XVIII y que a finales del XX conoció algunos de sus episodios más violentos, con la división del FPLC (Frente Paisano Corso de Liberación) en dos fracciones y la guerra emprendida entre ellas. El film del director Thierry de Peretti, nacido en Córcega y acreditado conocedor del tema, se centra en esos años noventa y en las tensiones entre los miembros de este frente y la cada vez más creciente presencia de la mafia local, en lo que se conoce como la Sicilia francesa. Lástima que nos acerque el conflicto con un discurso tan farragoso, apoyado en el exceso de diálogo impreciso y sin una estructura distinguible, lo que provoca una vez más el desinterés y la desidia ante un episodio que se antojaba apasionante. La cuestión daba para un tratamiento que, aún pecando de convencional, provocara mayor entusiasmo y facilitara una más completa y versátil interpretación de los acontecimientos. Sólo en sus minutos finales el realizador nos ofrece las herramientas que necesitábamos para comprender un conjunto que acaba por revelarse desordenado e irritante. Terrorismo, mafia y fanatismo dan para un cóctel mucho más explosivo del que ha sido capaz de preparar el realizador, mientras méritos aparte del elenco interpretativo no logran salvar el resto de un conjunto algo deshilachado.

Crítica de Pepe Serrano publicada en El Correo de Andalucía el 11 de noviembre de 2017

LITTLE CRUSADER (Krizácek)

República Checa-Eslovaquia-Italia 2017 90 min.
Dirección Václav Kadrnka Guión Vojtech Masek y Jirí Soukup Fotografía Jan Baset Stritezsky Música Vojtech Havel e Irena Havlová Intérpretes Karel Roden, Áles Bilík, Matous John, Jana Semerádová, Jirí Soukup Estreno en el Festival de Karlovy Vary 5 julio 2017; en la República Checa 3 agosto 2017

En su segundo trabajo como director, el checo Václav Kadrnka se inspira en el poeta Jeroslav Vrchlický para lo que parece sea el trazado del ciclo vital entre un padre y su hijo, a través de lo que se conoce como la Cruzada de los Niños, una leyenda según la cual existió en época medieval un batallón de niños dispuestos a luchar contra los musulmanes y restablecer la fe en Cristo. Con una forma de rodar definitivamente anticuada, si se quiere incluso minimalista, consciente de llegara un público muy limitado y contar con serias dificultades para conseguir distribución, el joven realizador cuenta la historia de una búsqueda, la que emprende un caballero medieval para encontrar a su hijo aún niño, que se escapa del castillo para emprender, espada y armadura incluidas, su particular lucha religiosa. Podría interpretarse como una alegoría del integrismo musulmán actual, y de cómo desde niños sufren un adoctrinamiento letal, pero aplicado a su antítesis, las luchas de los Cruzados entre bosques, campos e iglesias románicas. Lo cierto es que no se nos dan las claves necesarias para interpretar correctamente lo que formalmente no es sino un poema puesto en imagen y sonido con un estilo sobrio e irreal apoyado en una banda sonora evocadora y una imagen tan pulcra y simple como los acontecimientos que en ella se narran.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 12 de noviembre de 2017

PENÈLOPE

España 2017 90 min.
Dirección Eva Vila Guión Eva Vila y Pep Ruig Fotografía Julián Elizalde Música Juan Sánchez “Cuti” Intérpretes Carme Tarte Vilardell, Ramon Clotet Sala Estreno en el Festival de Sevilla 9 noviembre 2017

Tras dos trabajos como documentalista, la realizadora Eva Vila emprende en Penèlope su particular versión de la Odisea de Homero, centrándose en el episodio en el que la esposa de Odiseo espera el regreso de su marido al hogar tras veinte años de ausencia. Ambientando esta adaptación en Montserrat en época actual, Vila presenta a dos personajes ancianos que ven de diferente manera los profundos cambios experimentados a su alrededor. Para él nada es como era tras su regreso después de treinta años posiblemente exiliado o emigrado, mientras ella ha vivido esos cambios tan de cerca y progresivamente que los asume con más naturalidad y menos sorpresa. En ese reencuentro-desencuentro, Vila echa mano de diversos lenguajes que combinados proporcionan una experiencia hipnótica, sumamente relajante y estéticamente impecable. Un trabajo de precisión en la imagen, el guión, la espléndida banda sonora tanto en música como en sonido ambiente, y la cantidad de detalles desplegados a lo largo del film. Fotografías, recuerdos, fragmentos radiofónicos que evocan tanto el pasado (la emotiva despedida del consultorio de Elena Francis) como el presente (la inminente independencia de Cataluña), y el desempeño de una profesión en vías de extinción, la de costurera, se convierten en ingredientes de un trabajo lleno de ternura, compasión y enorme cariño, a través del cual resulta imposible no conmoverse con esta Penélope particular, achacosa y dulce, que perdió a su amado en la juventud para quizás no volver a encontrarlo. Todo es pura belleza en este poético regreso a Ítaca.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 11 de noviembre de 2017

MR. GAY SYRIA

Turquía-Alemania-Malta 2017 85 min.
Guión y dirección Ayse Toprak Fotografía Hajo Schomerus y Anne Misselwitz Música Zeid Hamdan Documental Estreno en el Festival de Sarajevo 14 agosto 2017

Ganadora del premio al mejor documental en el festival especializado de Sheffield en el Reino Unido, la película que dirige la joven realizadora turca Ayse Toprak se revela como un trabajo tan necesario como reconocible. Necesario para dar visibilidad a un colectivo que lo tiene tan sumamente difícil en países como Siria y su entorno, donde ser gay está castigado incluso con la muerte. Reconocible porque quienes se acercan a sus propuestas conocen sobradamente esta realidad y su tragedia. Y sin embargo sorprende la capacidad que aún tenemos para sentirnos violentos de alguna manera ante situaciones y personajes que no terminamos de controlar, como pueden ser homosexuales musulmanes. El concurso que organiza un gay sirio residente en Berlín para encontrar representante sirio en el certamen de Gay World con el que dar mayor visibilidad al colectivo homosexual en el mundo árabe, sirve para gestar un documental en torno a los preparativos del concurso, el complejo perfil de quien lo gana, y la imposibilidad de viajar de Estambul a Malta para participar en el certamen mundial por tener nacionalidad de un país vinculado con el riesgo terrorista. Una situación ciertamente complicada que Toprak retrata con amabilidad e ingenio, aunque forzando algunos de sus episodios para dar continuidad dramática al conjunto. Podría ser más apasionante, estar mejor acabada, con más ritmo y agilidad, pero hay que aplaudirle la posibilidad que brinda a sus artífices, la directora y su equipo artístico y técnico, para erigirse en héroes modernos, los que crecen en el infierno y se enfrentan a sus peores pesadillas para librar una batalla necesaria que ayude a las nuevas generaciones.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 11 de noviembre de 2017

miércoles, 8 de noviembre de 2017

SEFF 2017, 6ª JORNADA

A FÁBRICA DE NADA

Portugal 2017 177 min.
Dirección Pedro Pinho Guión Tiago Hespanha, Luisa Homem, Leonor Noivo, Pedro Pinho y Jorge Silva Melo Fotografía Vasco Viana Intérpretes Carla Gavâo, Dinis Gomes, Américo Silva, José Smith Vargas, Njamy Sebastiâo, Joaquim Bichana Martins, Danièle Incalcaterra Estreno en el Festival de Cannes 25 mayo 2017; en Portugal 21 septiembre 2017

Resulta paradójico que este tipo de films cuyo mensaje debería llegar a todo el mundo, se realicen a menudo de forma tan poco atractiva que acaben siendo consumidos sólo por quienes ya están suficientemente concienciados con el tema en cuestión. Se trata de denunciar la actual crisis económica provocada para acabar con las clases medias y extremar la distancia entere los más ricos y los infinitamente pobres. Para ello Pedro Pinho, en el que es su cuarto film como director, se fija en una fábrica cuya falta de demanda de producto conduce a una reestructuración de personal y salarios. Pero igual que existen responsables de recursos humanos encargados de llevar a cabo estos recortes, por qué no pasa lo mismo con los directores de montaje de las películas para que no acaben durando tanto como ésta. Hasta tres horas necesita Pinho y su equipo para contarnos las vicisitudes de un grupo de trabajadores, escueto por cierto a tenor del tipo de envergadura del trabajo que se realiza en la fábrica. Protestas, rebeldías, estampas cotidianas y un sinfín de lugares comunes en una película al estilo Ken Loach pero sin la precisión de éste. Abusa del diálogo, alargándolo como las situaciones que retrata con el fin de alcanzar la tediosa duración, mientras parezca que al país vecino hubiera descubierto a Marx justo ahora, con mucha reflexión social y filosófica a cuestas que acaba siendo agotadora hasta la náusea. Ni el ridículo número musical que sorprende a un metraje que avanza sin linealidad, consigue librarnos del hastío generalizado.

Crítica de Pepe Serrano publicada en El Correo de Andalucía

UN SOL INTERIOR (Un beau soleil intérieur)

Francia-Bélgica 2017 94 min.
Dirección Claire Denis Guión Christine Angot y Claire Denis, según el libro de Roland Barthes Fotografía Agnès Godard Música Stuart Staples Intérpretes Juliette Binoche, Xavier Beauvois, Nicolas Duvauchelle, Alex Descas, Josiane Balasko, Bruno Podalydès, Paul Blain, Gérard Depardieu, Valeria Bruni Tedeschi Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2017; en Francia 27 septiembre 2017

Que Juliette Binoche es una señora estupenda ya lo sabemos sin necesidad de que un guión tedioso y repetitivo nos lo recuerde a base de hombres que caen rendidos a sus encantos. Que la situación rompe la tónica general de que no se escriban papeles para mujeres maduras interesantes, lo justifica la presencia arrolladora de la actriz y su indiscutible belleza, lo que le resta importancia a la operación y le quita el privilegio de resultar audaz. Lo que no es de recibo es que una directora, Claire Denis (Una mujer en África, Los canallas) y una guionista se fijen en un libro como el de Roland Barthes para echarse tierra encima, con una mujer que a pesar de ser una gran artista y llevar una vida perfectamente independiente, busca denostadamente la felicidad a través del amor, y sólo a través de él. Con exceso de diálogo, de palabrería barata, y a ritmo de jazz elegante, que ya se sabe que da a todo un sabor más sofisticado, la Binoche se enfrenta a todos sus partenaires con confianza y seguridad bastante, erigiéndose en el único atractivo de un film que apenas logra interesar y se pierde entre manuales baratos de vida sentimental moderna. Si además el personaje se muestra voluble y con destellos esporádicos de histeria, el despropósito se dispara. Quizás Denis ignore que son pocos los films sensuales que han logrado avanzar a ritmo de jazz sincero y elegante en la historia del cine, la nunca suficientemente reconocida Choose Me (Elígeme) de Alan Rudolph a la cabeza de ellos.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 10 de noviembre de 2017

WINTER BROTHERS (VinterbrØde)

Dinamarca 2017 100 min.
Guión y dirección Hlynur Palmason Fotografía Maria von Hausswolff Música Toke Brorson Odin Intérpretes Elliott Crossett Hove, Simon Sears, Michael Brostrup, Anders Hove, Lars Mikkelsen, Victoria Carmen Sonne, Peter Plaugborg, Stefan Mølhott Estreno en el Festival de Locarno 3 agosto 2017; en Dinamarca 7 diciembre 2017

El cine no sólo progresa porque avance la tecnología, los efectos visuales sean cada vez más sofisticados o se muestren sin pudor escenas de sexo hace años impensables. Como cualquier otro arte, lo hace porque alguien decide contar historias de manera diferente, utilizando recursos dramáticos innovadores o experimentando con la imagen y el sonido sin que ello suponga por fuerza el uso de medios técnicos innovadores. Se trata de lenguajes que provocan rechazo precisamente por su carácter diferente, por la falta de costumbre, como lo hace la música contemporánea que utiliza por efectos disonantes a menudo desagradables para oídos no curtidos, pero que con el tiempo se van asentando en nuestro sentido de la percepción ya sin molestar. Lo que hace el joven director islandés Hlynur Palmason en esta película es precisamente eso; el tiempo dirá si fue realmente innovador y tuvo la fuerza suficiente para abrir nuevos caminos narrativos. Afirmarlo ahora sería muy atrevido, pero no cabe duda de que esta historia mínima sobre dos hermanos que viven y trabajan en las condiciones más duras que les provee una mina-cantera en una zona tan fría y árida como la que se muestra en pantalla, echa mano de un lenguaje narrativo distinto, incluso estridente, como la música electroacústica que le acompaña. Y sin embargo nos acerca a su manera al día a día de dos jóvenes sin mucho horizonte, atrapados en sus chanchullos particulares, videos educativos diversos y una sola mujer a la que cortejar. Cine en cierto modo experimental, puede que incluso algo radical, imprescindible en la programación de un festival.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 10 de noviembre de 2017

JUST CHARLIE

Reino Unido 2017 97 min.
Dirección Rebekah Fortune Guión Peter Machen Fotografía Karl Clarke Música Yann McCullough y Darryl O’Donovan Intérpretes Scot Williams, Ewan Mitchell, Karen Bryson, Patricia Potter, Joshua Pascoe, Jeff Alexander, John Draycott, Andrea Green Estreno en el Festival de Edimburgo 23 junio 2017

Charlie es un nombre que sirve igual para hombre que para mujer; recuerden en La sombra de la duda la sobrina y tío interpretados por Teresa Wright y Joseph Cotten. Algo así de ambiguo le ocurre al personaje protagonista de esta cinta. Dosis de cine amable y bien hecho, destinado a un público mayoritario, y envuelto por lo tanto en estructura y estilo narrativo perfectamente identificable. Un tema muy delicado, el de la transexualidad adolescente en un mundo en principio tan cerrado como el del fútbol, tratado con mucho tacto y sin cargar las tintas. Las situaciones y los personajes pueden pecar de estereotipos, pero el conjunto resulta satisfactorio en su combinación de racionalidad, sentimiento y emoción. La realizadora británica Rebekah Fortune lleva a cabo un hermoso trabajo de contención para contarnos la historia de un joven futbolista y estudiante que un día decide dejar de engañarse y tomar las riendas de su futuro. La reacción de su entorno, el difícil proceso de adaptación y la ternura dispuesta en su tratamiento, convierten este film en un trabajo necesario e importante, a la vez que entretenido y emotivo. Bien interpretado, muy bien contado y realizado con sentido del ritmo y del drama, sin estridencias y mucha delicadeza.

Crítica de Pepe Serrano publicada en El Correo de Andalucía el 6 de noviembre de 2017

EL SACRIFICIO DE UN CIERVO SAGRADO (The Killing of a Sacred Deer)

Reino Unido-Irlanda-USA 2017 109 min.
Dirección Yorgo Lanthimos Guión Yorgo Lanthimos y Efthymis Filippou Fotografía Thimios Bakatakis Intérpretes Colin Farrell, Nicole Kidman, Barry Keoghan, Raffey Cassidy, Sunny Sulfic, Alicia Silvberstone, Bill Camp, Denise Dal Vera, Jerry Pope Estreno en el Festival de Cannes 27 mayo 2017; en Reino Unido 3 noviembre 2017

En un film también protagonizado por Nicole Kidman que se titula Reencarnación, una mujer recibe insistentemente la incómoda visita de un niño cuyas afirmaciones acaban por volverla literalmente loca. Algo así le ocurre a Colin Farrell en el nuevo film del director de Canino y Langosta. No es casualidad que comience con el Stabat Mater de Schubert y termine con La Pasión según San Juan de Bach; música religiosa para enmarcar esta película que también lo es, donde conceptos como culpa, sacrificio, redención, misericordia, estigmas y profecías se combinan con personajes pecadores y diabólicos. Lanthimos rueda en una Columbus fantasmagórica, de espacios asépticos y amplios, para lo que no duda en utilizar frecuentemente el gran angular, este ejercicio de intriga y misterio tan envolvente como fascinante, con un muy contenido reparto recitando sus diálogos con perfecta pronunciación, y las dosis perfectas de morbo y perturbación, cierto aire Kubrick incluido (El resplandor y Eyes Wide Shut, otra con Kidman, sobrevuelan su atmósfera, con la ayuda inestimable de la música de Ligeti) y un retorcido sentido del humor, todo lo cual hace que el director griego logre una de las cintas más aterradoras de los últimos años, fría y sin embargo apasionante. A destacar la escalofriante interpretación del joven Barry Keoghan, así como la elegancia formal que domina en todo el conjunto, consiguiendo entre todos estos ingredientes una obra cuanto menos inquietante de principio a fin.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 10 de noviembre de 2017

martes, 7 de noviembre de 2017

SEFF 2017, 5ª JORNADA

BARBARA

Francia 2017 98 min.
Guión y dirección Matthieu Amalric Fotografía Christophe Beaucarne Intérpretes Jeanne Balibar, Matthieu Amalric, Vincent Peirani, Fanny Imber, Aurore Clément, Grégoire Colin, Pierre Michon, Stèphane Roger Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2017; en Francia 6 septiembre 2017

Conocemos al Mathieu Amalric actor, pero aunque su trabajo como director hace tiempo que también lo desarrolla, aquí hemos visto sus películas con cuentagotas. Quizás la que más repercusión tuvo fue Tournée, donde contaba la gira de unas strippers americanas. La figura de Barbara, una famosa cantautora al más puro estilo diva de la canción francesa, es el centro de esta nueva incursión del actor galo como realizador. Adorada en su país y prácticamente una desconocida en el resto del Mundo, Barbara fue una artista, y como tal la trata Amalric, alejándose de la tónica general impuesta en las últimas décadas, más proclive a retratar las miserias y el sufrimiento de las estrellas que su talento y creatividad. Barbara aparece continuamente cantando, encarnada en la imagen y la voz de Jeanne Balibar, prácticamente una reencarnación de Barbara, tal es el sorprendente parecido físico que guarda con ella. Balibar ha coincidido con Amalric actor en Finales de agosto, principios de septiembre de Olivier Assayas, y con Amalric director en Wimbledon Stage, lo que demuestra la complicidad que hay entre ellos para llevar a buen puerto este proyecto. La cinta sin embargo se retuerce en su pretensión de funcionar como una caja de sorpresas o una muñeca rusa, contando la historia del rodaje de una película sobre la diva, donde la distinción entre realidad, rodaje y ficción se va diluyendo poco a poco hasta engullir a una protagonista que es Balibar, la actriz a la que da vida y Barbara misma, casi sin distinción, como atestigua una de las secuencias más fascinantes de la película. Canta Balibar, canta Barbara, y canta todo el tiempo, haciendo seguramente enloquecer a sus seguidores y seguidoras, y generando interés por quienes no la conocemos o no frecuentamos. Lástima que el espectáculo se resuelva a menudo de forma caprichosa, siempre rebuscada y algo anárquica en términos de estructura narrativa, lo que por añadidura lastra también su fuerza emotiva.

Crítica de Pepe Serrano publicada en El Correo de Andalucía el 9 de noviembre de 2017

UNE SAISON EN FRANCE

Francia 2017 100 min.
Guión y dirección Mahamat-Saleh Haroun Fotografía Matthieu Giombini Música Wasis Diop Intérpretes Eriq Ebouaney, Sandrine Bonnaire, Aalayna Lys, Ibrahim Burama Darboe, Bibi Tanga, Léonie Simaga Estreno en el Festival de Toronto 8 septiembre 2017; en Francia 7 febrero 2018

Mahamat-Saleh Haroun, original de Chad, lleva años dando voz a los inmigrantes africanos en Francia, país donde reside y se ha labrado una interesante carrera como director cinematográfico. En esta ocasión fija su atención en un profesor de instituto que ha tenido que huir de su país junto a sus hijos para encontrar un hueco acorde a sus necesidades básicas e intelectuales en esta desdichada Europa incapaz de dar solución a los problemas más acuciantes del planeta. Derechos y libertades, que constituyen el cuerpo básico y supuestamente más protegido de cualquier constitución de los países presuntamente civilizados que nos rodean, son sistemáticamente pisoteados, mientras nos sorprende cómo otros preceptos constitucionales son mimados hasta la extenuación. Evidentemente las leyes no son iguales para todos ni todas, no digamos ya la justicia. La falta de oportunidades, los obstáculos en el camino, son el pan de cada día para millones de personas que huyen de las guerras y la opresión, en busca del mínimo de confort que todos y todas merecemos. En el discurso de Haroun todo es sin embargo demasiado plano y funcional. Se agradece que no cargue demasiado las tintas, y que la narración fluya con más naturalidad que impostura, que suele ser lo habitual en estas funciones. Pero sorprende, en ese afán por no resultar demasiado obvio, o quiérase tópico, que las circunstancias en las que vive nuestro protagonista y su familia no nos resulten tan dramáticas como el destino al que les conducen sus circunstancias.

A CIAMBRA

Italia-Brasil-Alemania-Francia-USA-Suecia 2017 118 min.
Guión y dirección Jonas Carpignano Fotografía Tim Curtin Música Dan Romer Intérpretes Pio Amato, Koudous Seihon, Damiano Amato, Iolanda Amato, Patrizia Amato, Susanna Amato, Francesco Pio Amato, Rocco Amato Estreno en el Festival de Cannes 19 mayo 2017; en Italia 31 agosto 2017

Ciambra es una comunidad romaní en Calabria, donde la delincuencia está al orden del día; algo así como El Vacie en Sevilla. Allí vive Pio, un niño que ya suscitó el interés del realizador hace tres años, cuando le dedicó un cortometraje con el mismo título. Con los catorce a punto de cumplirlos, la cámara sigue al chaval y su “encantadora” familia, donde abunda la mala educación, el crimen, la droga y las pésimas costumbres, como si de un comando actualidad se tratara, sin un tratamiento cinematográfico apenas decente, sin una estructura narrativa precisa y abandonando el ritmo dramático casi al azar. Dos horas de andanzas del adolescente, chuleando y buscando la aceptación del clan a fuerza de fechorías, no dan para suscitar un interés mínimo. Si se trata de denuncia, no parece muy bien enfocada, ni se trasluce cuál sea su intención. Si por el contrario sólo se trata de contar una historia de marginación y delincuencia, no tiene la fuerza suficiente, y tampoco se entiende por qué ha de optar por una solución estética tan cutre y anárquica. No logramos atisbar talento en Carpignano para enfrentarse a otros trabajos de mayor envergadura, mientras nos preguntamos si no hubiera sido más efectivo rodar con un mínimo de rigor cinematográfico y un mayor interés intelectual.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

SIN AMOR (Nelyubov)

Rusia-Francia 2017 128 min.
Dirección Andrey Zvyagintsev Guión Andrey Zvyagintsev y Oleg Negin Fotografía Mikhail Krichman Música Evgueni y Sacha Galperine Intérpretes Maryana Spivak, Aleksey Rozin, Matvey Novikov, Marina Vasilyeva, Andris Keishs, Alexey Fateev Estreno en el Festival de Cannes 18 mayo 2017; en Rusia 1 junio 2017

En la nueva cinta de Zvyagintsev se repite un doble plano narrativo, la historia que nos cuenta, con fuerza suficiente para suscitar interés por encima de mensajes subliminales más o menos evidentes, y la realidad social que pretende retratar. Echando mano de su proverbial elegancia a la hora de rodar, el director de Leviatán y Elena ambienta esta terrible historia de egoísmo y paternidad irresponsable en las nuevas clases adineradas rusas, dejando bien claro la permanente inadaptación de la antigua Unión Soviética a un capitalismo exacerbado, y la pérdida preocupante de valores que ese cambio radical y mal enfocado ha acarreado. La dolorosa historia de una pareja destrozada por la ausencia de amor y respeto, y cómo eso repercute en su único hijo hasta derivar en una tragedia fácilmente identificable en la siempre más cruel realidad, sirve para tejer una intriga extraordinaria, creciente y llena de misterio, mientras el director va desgranando ante nosotros una serie de pistas que tendemos a confundir con la trama, pero que quizás se relacionan más con ese retrato despiadado que está haciendo de una realidad tan fría como el clima en el que habitan sus cada vez más egoístas moradores. El materialismo más extremo, frente a una paulatina falta de sentimientos y una creciente ambigüedad moral, simbolizan en la estilizada película de Zvyagintsev la incapacidad de todo un pueblo para afrontar sus peores males y acabar con sus propios fantasmas, que podrían ser entre otros la represión en Ucrania o la cohabitación entre gente extremadamente rica y superficial, móvil siempre en mano, y la que subsiste a fuerza de continuo sacrificio. Un discurso que sirve para todos y todas nosotras y sobre el que el excelente director nos avisa ante la posibilidad de un futuro cada vez más aterrador, de la mano de una cada vez más amenazante y presente política de extrema derecha.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía el 9 de noviembre de 2017

LOS GIGANTES NO EXISTEN

España-Guatemala 2016 82 min.
Dirección Chema Rodríguez Guión Chema Rodríguez, León Siminiani y Francisco Vargas Fotografía Álvaro Rodríguez Sánchez Música Pablo Burgués Intérpretes Rafael Rojas, Marta Tuyuc, Luis Carlos Pineda, Andrés Toz, José Javier Martínez, Patricia Orantes, Jesús Tecú Estreno en el Festival de Sevilla 5 noviembre 2017

En Anochece en la India, el director sevillano Chema Rodríguez nos contaba con mayor o menor acierto la historia de un anciano que decide volver al país que frecuentó cuando era un joven hippy. Otra localización exótica, y la búsqueda de raíces, protagoniza su nueva película, que no cuenta aún con fecha de estreno, a pesar de llevar más de un año montada. En Los gigantes no existen Rodríguez nos traslada a la guerra que asoló Guatemala en los años ochenta, para contarnos la historia de un niño secuestrado con fines terapéuticos por un miembro de la guerrilla que masacró su pueblo. Pero aquí todos tienen miedo, el niño, su madre de acogida, tocada por otra tragedia colateral, e incluso su secuestrador, amenazado por el gobierno y la patria a la que sirve con más o menos convicción. Rodríguez y su guionista, León Siminiani, nos cuentan esta historia como si fuera un cuento, ahorrándole tremendismo y efectismo barato, pero logrando transmitir toda su fuerza interior, trasladando el dolor y la impotencia de la contienda. Y no necesita recurrir a estéticas imposibles ni desaliñadas para hacerlo, sino utilizando recursos tradicionales, buscando un buen acabado formal y la empatía con el público gracias a un niño protagonista de encanto natural y atracción para la cámara. Un emocionante cuento de supervivencia en el que lo positivo y la esperanza se anteponen a la crueldad y la sinrazón de forma ejemplar y edificante.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía