domingo, 21 de septiembre de 2014

LA GRAN SEDUCCIÓN y la gran desilusión

Título original: The Grand Seduction
Canadá 2013 113 min.
Dirección Don McKellar Guión Michael Dowse, según el guión de Ken Scott para la película “Le grande séduction” Fotografía Douglas Koch Música Maxime Barzel, Paul-Étienne Côté y François-Pierre Lue Intérpretes Brendan Gleeson, Taylor Kitsch, Liane Balaban, Gordon Pinset, Rhonda Rodgers Estreno en España 19 septiembre 2014

A la pregunta de porqué diez años después alguien decide hacer una nueva versión de una película de cierto éxito en el mismo país de origen, cabría responder que pueda tratarse de una cuestión idiomática. Jean-François Pouliot dirigió en 2003 La grande séduction, una amable comedia de costumbres en la que un pequeño pueblo de la costa occidental canadiense seduce a un joven médico forastero para que residencie entre ellos y poder así cumplir la condición impuesta por una gran empresa para instalar allí una de sus fábricas y dar trabajo a todos los habitantes, desocupados desde que desapareciera la pesca en la zona. Se trataba obviamente de una película hablada en francés, y allí como en Estados Unidos no se doblan las películas, sólo se subtitulan, lo que resta muchos espectadores en un país que apenas consume más que cine americano. De modo que para aprovechar su tirón comercial lo mejor es hacer un remake en inglés, lo que unido al hecho de que actualmente el tema del desempleo, y la consiguiente aunque discutible pérdida de dignidad, es más candente, da como consecuencia esta innecesaria y forzada comedia bobalicona. Porque eso es lo que es esta fábula que bebe de la comedia social que tan buenos réditos dio en el cine inglés de la década de los 90 del pasado siglo, para contarnos una poco o nada plausible película tontorrona y pastelosa que ni convence ni interesa. Ambientada esta vez en Terranova, quizás uno de sus puntos de interés más flagrantes, ni las presencias del habitualmente solvente Brendan Gleeson ni del aligerado de músculos Taylor Kitsch (John Carter) logran elevar el producto por encima de una mediocridad rotunda. Por ser generosos hemos querido entrever en sus propuestas un paralelismo con la propia esencia del cine como fábrica de ilusiones, en cuanto a creación de espacios y ambientes, a través de un guión, un atrezzo y una intención con la que seducir al espectador, aunque en este sentido la empresa salga más bien malograda.

1 comentario:

  1. ¡Muy, muy buena! En esta nueva versión seguimos sin salir de Canadá, aunque cambiamos el francés por el inglés. La propuesta actualizada de Don McKellar nos vuelve a situar en un pequeño pueblo costero de Quebec, donde sus habitantes tratarán de ‘seducir’ al nuevo doctor para que se instale permanentemente. Este remake se gana a pulso la categoría de ‘cine para toda la familia’ gracias a los recurrentes tópicos y divertidas escenas que se suceden sin cesar. Sin embargo, la película vuelve a caer en los tópicos propios de las películas rurales, como la idea de que la gente verdaderamente auténtica vive en los pueblos. En definitiva, nos presenta un pueblo hecho a la medida del personaje de Taylor Kitsch ( quien por cierto, participa en la segunda temporada de True Detective, luciendo más guapo y delgado), pero realmente trata de convertirse en el destino perfecto para el espectador. Ver esta propuesta nos asegura, dos horas de deliciosa comedia rural, junto con unas irresistibles ganas de viajar lejos de la gran ciudad.

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