viernes, 24 de marzo de 2017

NACHO DE PAZ Y LA ROSS: GRANDES SOLISTAS ENVUELTOS EN UN SUEÑO

7º concierto de la 26ª temporada de abono de la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla. Vladimir Dmitrenco, violín. Juan Ronda Molina, flauta. José Manuel González Monteagudo, oboe. Miguel Dominguín Infante y Piotr Szymyslik, clarinetes. Lucian Ciorata, contrabajo. Nacho de Paz, director. Programa: Dúo brillante sobre temas de Guillermo Tell, de Dessermann y Berthélemy; Konzertstück nº 1, de Mendelssohn; Gran dúo concertante, de Bottesini; Danzas del ballet “Estancia”, de Ginastera; Tangazo, Oblivion y Libertango, de Piazzolla. Teatro de la Maestranza, jueves 23 de marzo de 2017


Nacho de Paz
El repertorio que ha consagrado al asturiano Nacho de Paz, y que le ha convertido en uno de los directores españoles más reconocidos dentro y fuera del país, pertenece más a la música contemporánea que a la que presentó en su debut sevillano. No obstante dejó una impronta muy personal en sus visiones del clasicismo, romanticismo y nacionalismo, en este séptimo concierto de abono de la ROSS que se destacó también por la numerosa participación de solistas integrantes de la propia plantilla en unos cometidos harto complicados en lo técnico, saldándose con resultados excelentes.

Rossini flotó a lo largo de la primera parte, en páginas originalmente concebidas para conjuntos de cámara y posteriormente infladas por sus propios artífices para formato de concierto a gran orquesta. La pieza que Jules Dessermann y Felix Berthélemy escribieron a partir de los pasajes más célebres de Guillermo Tell, derrocha amabilidad y encanto, que Ronda a la flauta y Monteagudo al oboe convirtieron en un dechado de alegría y aparente espontaneidad, mientras de Paz y la numerosa orquesta arroparon con aires ensoñadores. El primero de los dos Konzertstück que Mendelssohn compuso para clarinete, corno di bassetto y piano, más tarde reconvertido en dos clarinetes y orquesta, evidencia la admiración que el joven músico profesaba a Rossini, especialmente en el andante y en el ágil presto final. Szymyslik e Infante demostraron aquí un altísimo nivel interpretativo, con agilidades al máximo nivel y ornamentaciones al alcance sólo de los más talentosos. Hay que tener en cuenta que estas páginas, aunque discretas, se concibieron para lucimiento de las habilidades de sus virtuosos dedicatarios. Bottesini compuso sus tres dúos para contrabajos en la misma época que una Fantasía sobre temas de Rossini. En el primero de estos dúos Ciorata al contrabajo extrajo frases imposibles en un instrumento como éste, y Dmitrenco al violín (según arreglo de Camillo Sivori) exhibió buen gusto y capacidad de seducción. Un ragtime de Scott Joplin revalidó el talento de los dos intérpretes.

Tras un acompañamiento orquestal depurado y mimoso, en la segunda parte de Paz ofreció unas Danzas del ballet Estancia de Ginastera dramáticas, vigorosas, sensuales y misteriosas, con frases entrecortadas en Los trabajadores agrícolas que potenciaron su carácter virulento, y un poder de seducción en la Danza del trigo, con juegos de tempi que multiplicaron su considerable lirismo. Los solistas de la ROSS, junto a unos espléndidos metales, volvieron a demostrar su talento en las piezas de Piazzolla, con unos excelentes Sarah Roper al oboe y Vicent Morelló a la flauta. La solemnidad casi religiosa de Tangazo, el poder evocador y la emoción nostálgica de la estremecedora Oblivion, a cuyo arreglo le sobró quizás la trompeta en el segmento central, y el carácter festivo (y festivalero) de la versión ofrecida de Libertango, con atinada inclusión de la batería, redondearon una noche mágica y llena de sensaciones. Ahora queda disfrutar, esperamos que pronto, a este sensacional director en el repertorio que aún parece mejor domina.

Versión extensa del artículo publicado en El Correo de Andalucía

jueves, 23 de marzo de 2017

INCIERTA GLORIA Intriga y pasión en el frente ibérico

Título original: Incerta glòria
España 2017 115 min.
Dirección Agustí Villaronga Guión Agustín Villaronga y Coral Cruz, según la novela de Joan Sales Fotografía Josep M. Civit Música Marcús Jgr Intérpretes Marcel Borrás, Núria Prims, Oriol Pla, Bruno Cusí, Luisa Gavasa, Terele Pávez, Fernando Esteso, Juan Diego, Bruno Bergonzini, Mario Alberto Díez, David Bagés, Jorge Usón, Roger Casamajor, Rubén Jiménez Sanz Estreno 17 marzo 2017

Desconozco la base literaria de esta película, pero intuyo que debe contener los mismos méritos que esta impecable película, un folletín en toda regla pero con trasfondo social y político que deriva en un retrato claro y contundente del temperamento ibérico, a la vez que un análisis profundo de cómo la violencia pervierte las más mínimas reglas de convivencia entre seres humanos. Se trata de un relato de supervivencia, con lo que de venganza y traición conlleva, llevado a muy buen término por un director que no siempre atina (El rey de La Habana) pero que cuando lo hace es merecedor de los más encendidos elogios (Tras el cristal, El mar, Pan negro). Villaronga regresa al escenario de su película más premiada, pero esta vez lo hace en clave diferente, centrándose en un drama romántico a cuatro bandas en el que la línea que separa nacionalistas y republicanos en una Guerra Civil, a pesar de algunos y algunas no siempre suficientemente tratada, se hace más delgada y difusa, evidenciando el absurdo y la barbarie de una confrontación bélica, sobre todo cuando se produce entre vecinos. Cuatro personajes a los que el guión define de forma concisa, femme fatale incluida al más puro estilo cinematográfico pero con iconografía rural de fondo. Conveniencias e irresponsabilidades son utilizadas en una historia en la que no sobra ni falta nada para provocar la sensación de desolación que persigue. Lo inexplicable es que con estos resultados y un considerable esfuerzo de producción, que debe haber supuesto una holgada inversión, la cinta haya sufrido el mayor de los desprecios por nuestros distribuidores, con una exhibición raquítica precedida de una promoción nula. Una vez más se pone en evidencia la incapacidad de este país para vender lo que hace, que ni siquiera la tortilla, el gazpacho ni el jamón serrano cuentan con la popularidad que merecen fuera de nuestras fronteras. Igual pasa con nuestro cine, permitiéndose que films tan valiosos como éste pasen desapercibidos. Una película tan bien planteada, ambientada e interpretada, con buenas dosis de intriga y pasión, que habla de cuestiones tan interesantes para comprendernos a nosotros mismos, incluso tan de actualidad, merecería una mayor atención, algo que esperemos el tiempo vaya corrigiendo.

miércoles, 22 de marzo de 2017

FeMÀS 2017. ONOFRI Y LA OBS: LA NOCHE EN SESIÓN CONTINUA

FeMÀS 2017. Temporada 2016/17 de la Orquesta Barroca de Sevilla. Enrico Onofri, director-concertino. Programa: Serenata para cuerdas y bajo continuo “Der Nachtwächter”, de von Biber; Sinfonia prima de La Senna festeggiante RV 693 y Concierto para flauta “La Notte” RV 439, de Vivaldi; Concierto para dos violines nº 1, de Barsanti; Musica notturna delle strade di Madrid, de Boccherini; Serenata Notturna KV 239, de Mozart. Espacio Turina, martes 21 de marzo de 2017

Que la Barroca hiciera coincidir este concierto de su temporada con el Festival de Música Antigua, y que éste acabe siempre el Sábado de Pasión, ayudó a acotar las fechas de celebración del FeMÀS con suficiente antelación, dado el retraso con el que sus organizadores suelen anunciarlo. Que además programase dos sesiones seguidas del mismo concierto para cumplir con sus numerosos e incondicionales seguidoras y seguidores, entra ya en los límites de la proeza, y que ni siquiera acusase cansancio es prodigioso. El programa fue otro aliciente: la noche como tema, como escenario de cortejos y celebraciones, o ambas cosas a la vez.


Con la serenata Der Nachtwächter de Heinrich Ignaz von Biber se dieron ambas circunstancias, pieza para ser interpretada de noche y con tema nocturno, el sereno, que encontró en las voces de Alejandro Casal, Guillermo Martín y Ventura Rico el sustituto ideal del bajo y pretexto perfecto para la comicidad, aunque sus voces estuvieran más cerca del canto de goliardos que de un sereno alemán. La scordatura y el contrapunto característicos del compositor bohemio se notó quizás en exceso, hasta el punto de provocar más de un desencuentro con tendencia al barullo. Nada que la sinfonía introductoria de La Senna festeggiante no corrigiera con resultados óptimos, como ya ocurriera hace algo más de un año cuando la orquesta interpretó esta serenata vivaldiana en su integridad, también a las órdenes de Onofri. La energía y el empuje característicos de la Barroca se hizo patente también en el Concerto grosso nº 1 que Francesco Barsanti compuso a partir de las Sonatas Nocturnas de Sammartini, donde Onofri y Alexis Aguado protagonizaron un competente duelo algo sofocado por el resto de la cuerda, al igual que la flauta de Vicente Parrilla en el Concierto RV 439 de Vivaldi, cuyo sonido apagado deslució de forma inesperada en un intérprete consumado como él, a pesar de su dominio de la respiración y las articulaciones.

Los efectivos de la Barroca demostraron ser unos fuera de serie en las dos últimas piezas, una Música nocturna de las calles de Madrid de Boccherini que nos dejó con la boca abierta, empezando con el feliz descubrimiento de Diana Vinagre al violonchelo, de fraseo elegante, matizado y muy expresivo. También Onofri hizo gala aquí de su versatilidad y calidad como violinista. La original (y de título redundante) Serenata Nocturna de Mozart, por su estética concertista, el magnífico uso de timbales (espléndido Pepe Tur) y la confrontación entre cuarteto y tutti, se saldó con una interpretación excelente en la que los músicos incluso se permitieron el lujo de recrear solos como si se tratase de una jam session.

Artículo publicado en El Correo de Andalucía

CRUDO Poco recomendable para estómagos delicados

Título original: Grave
Francia-Bélgica 2016 98 min.
Guión y dirección Julia Ducournau Fotografía Ruben Impens Música Jim Williams Intérpretes Garance Marillier, Ella Rumpf, Rabah Nait Oufella, Laurent Lucas, Joanna Preiss, Bouli Lanners, Marion Vernoux, Jean-Louis Sbille Estreno en el Festival de Cannes 14 mayo 2016; en Francia 15 marzo 2017; en España 17 marzo 2017

No es que sea una película redonda, ni muchísimo menos, pero se agradece que pretenda arrojar, y lo consiga, un poco de aire fresco y originalidad a un género tan trillado como el terror, donde muchas supuestas nuevas vías de exploración fracasan estrepitosamente, o se opta directamente por el camino más obvio y convencional. Cuenta una historia de canibalismo que supone a la vez un camino de exploración y autodescubrimiento para una joven recién ingresada en una infernal facultad de veterinaria situada en ninguna parte. El problema radica quizás en que su realizadora no parece tener muy claro qué contarnos a través de esta desorientada adolescente en principio vegetariana, que descubre transformaciones en su cuerpo a la vez que nuevos apetitos alimenticios y sexuales. Todo eso enmarcado en un ambiente enfermizo de jóvenes entregados a una orgía de iniciación sadomasoquista (a través de las una vez, hace tiempo, muy denunciadas novatadas), fiestas rave, drogas, sexo y alcohol. Aunque hay episodios que se alimentan del disparate y el delirio, el acierto de Ducournau es provocar el terror no a través de las víctimas del monstruo, sino del monstruo mismo, que es con quien empatizamos, y podríamos llegar a identificarnos, y con su descubrimiento y transformación. Para eso cuenta con la excelente interpretación de Garance Marillier y una rica iconografía en la que podemos apreciar influencias de David Lynch, Dario Argento (esa inquietante música de Jim Williams a lo Goblin) y Nicolas Winding Refn, mientras el festín para adeptos al gore y la sangre está asegurado, lo que hace al conjunto poco recomendable para estómagos delicados. Premio Fipresci en la Semana de la Crítica en Cannes, y mejor película europea en Sitges, entre otros galardones.

domingo, 19 de marzo de 2017

LOCAS DE ALEGRÍA Retrato femenino desequilibrado

Título original: La pazza gioia
Italia-Francia 2016 111 min.
Dirección Paolo Virzi Guión Paolo Virzi y Francesca Archibugi Fotografía Vladan Radovic Música Carlo Virzi Intérpretes Valeria Bruni Tedeschi, Micaela Ramazzotti, Anna Galiena, Valentina Carnelutti, Elena Lietti, Tommaso Ragno, Bob Messini, Carlotta Brentan, Francesca Della Ragione, Roberto Rondelli Estreno en el Festival de Cannes (Quincena de Realizadores) 14 mayo 2016; en Italia 17 mayo 2016; en España 17 marzo 2017

Hay poco de la melodramática La prima cosa bella y menos aún de la inquietante y espléndida El capital humano en esta crónica de amistad, camaradería y complicidad entre dos desequilibradas, emocionalmente inestables y maltratadas, que se conocen en una delirante institución psiquiátrica; es decir, que no hay una línea estilística y temática identificable en la filmografía de Paolo Virzi, saludado por amplios sectores críticos como el nuevo Mario Monicelli, a nuestro juicio injustamente. Hay sin embargo destellos de simpatía y amabilidad en esta historia que sin embargo pretende ser dura y original. Lo segundo porque apenas esboza los caracteres más allá de lo que vemos en pantalla; nada sabemos exactamente del pasado de estas Thelma y Louise que emprenden una escapada con el fin de rendir algunas cuentas con su pasado, pues desde el momento en el que poca fiabilidad merecen sus transfiguradas confesiones, no sabemos realmente quiénes son y cuál es exactamente su drama hasta bien entrado el metraje, lo cual dificulta la empatía con su progreso como personajes. Pero al margen de estas consideraciones, Locas de alegría (o La alegría loca como reza su título original) brilla por las interpretaciones de sus protagonistas, especialmente una Valeria Bruni Tedeschi que reluce en sus líneas de guión y aporta esa expresiva y exquisita madurez que va contaminando su reciente filmografía. Su trabajo y el de su compañera, Micaela Ramazzotti, esposa del director, les valió el Premio a la mejor actriz en Valladolid, donde la cinta se alzó también con la Espiga de Oro y el Premio del Público.

sábado, 18 de marzo de 2017

LA BELLA Y LA BESTIA Un suntuoso musical de perfil romántico y melancólico

Título original: Beauty and the Beast
USA 2017 123 min.
Dirección Bill Condon Guión Stephen Chbosky y Evan Spiliotopoulos, según la novela de Jeanne-Maire Leprince de Beaumont Fotografía Tobias A. Schliessler Música Alan Menken Intérpretes Emma Watson, Dan Stevens, Luke Evans, Kevin Kline, Emma Thompson, Ewan McGregor, Ian McKellen, Josh Gad, Audra McDonald, Gugu Mbatha-Raw, Stanley Tucci, Hattie Morahan, Adrian Schiller, Chris Andrew Mellon Estreno en Estados Unidos y España 17 marzo 2017

Siguiendo con su política de reconvertir sus clásicos animados, especialmente los que tienen princesas como protagonistas, en películas de imagen real, Disney acomete ahora el acondicionamiento de su éxito de hace veintiséis años La bella y la bestia, único film de animación de la historia que logró una nominación al Oscar a la mejor película, cuando aún no se había creado la categoría de mejor película de animación. Se trata por lo tanto del clásico más reciente reconvertido, con resultados gratamente estimulantes. Al contrario que en otras ocasiones (Blancanieves, La bella durmiente, Cenicienta, Alicia en el país de las maravillas), esta vez se ha optado por seguir más el espíritu y la literatura del original, apenas apartándose de él sino para añadir perfiles a los personajes. Para ello se ha contado con un director de probada aptitud como Bill Condon, cuya personal mirada sobre iconos reales y ficticios como James Whale (Dioses y monstruos), el biólogo Alfred Kinsey (Kinsey), el polémico Julian Assange (El quinto poder) o Sherlock Holmes (Mr. Holmes), así como su capacidad para el musical, demostrada en la sensacional Dreamgirls, le han granjeado una categoría y dignidad que ni siquiera su incursión en la saga Crepúsculo (Amanecer) ha logrado mancillar. Valiéndose de un par de guionistas de tan dispar trayectoria como Stephen Chbosky (La ventajas de ser un marginado) y Evan Spiliotopoulos (al servicio de Disney para poner en pie productos meramente coyunturales), Condon ha logrado una lectura del cuento de Leprince de Beaumont a medio camino entre el suntuoso musical que proponía la versión de 1991 y su adaptación a Broadway una década después, y la poesía inherente al film que dirigió Jean Cocteau en 1946, resultando una cinta extremadamente triste y melancólica. No podemos pasar por alto su barroquismo estético y su estilizada banda sonora, para la que Alan Menken ha añadido a su oscarizada partitura original nuevas canciones y un score más complejo y completo. No falta el humor, incluidas divertidas referencias gays a las que son tan proclive el realizador, y las referencias cultas y musicales, mientras el espléndido elenco protagonista no tiene sentido si no se disfruta en versión original, ya que en su mayoría prestan su voz y gestos a una serie de objetos animados según la tecnología digital más avanzada. Sin embargo, en su versión doblada nuestros distribuidores no tienen el detalle de destacar el excelente trabajo de dobladores y dobladoras, en textos y canciones, relegando su acreditación al final de todos los títulos y a velocidad de vértigo. En fin, un espectáculo notable, realizado con mucho cariño y atención a los detalles, con un considerable sentido romántico y un elevado nivel dramático que justifican que nos encontremos ante un producto válido y bienvenido.

viernes, 17 de marzo de 2017

EL FUNDADOR El país de la hamburguesa

Título original: The Founder
USA 2016 115 min.
Dirección John Lee Hancock Guión Robert D. Siegel Fotografía John Schwatrzman Música Carter Burwell Intérpretes Michael Keaton, Nick Offerman, John Carroll Lynch, Laura Dern, Linda Cardellini, Patrick Wilson, B.J. Novak, Lauren Denham, Catherine Dyer, Ric Reitz, Wilbur Fitzgerlad Estreno en Estados Unidos 20 enero 2017; en España 10 marzo 2017

Tras Un sueño posible y Al encuentro de Mr. Banks, John Lee Hancock continúa analizando el sueño americano, pasando esta vez de un icono de la cultura popular como Walt Disney a otro de la perseverancia empresarial, esa que tantas veces se ha dicho ha hecho a Estados Unidos grande. Se trata del creador de la cadena de restaurantes de comida rápida, y por extensión basura, más grande y rentable del mundo, McDonald’s. Para la ocasión Hancock abandona el tono amable casi de fábula que imperó en su particular análisis de la gestación de Mary Poppins para adentrarse en un terreno más ácido y espinoso, el que domina la atmósfera de esta interesante crónica que constituye al mismo tiempo una lúcida lección de negocios y una crítica al poder y la arrogancia del pueblo americano. La figura de Ray Kroc, vendedor de Illinois que se recorrió toda la Ruta 66 para encontrar el restaurante que los “hermanos” McDonald regentaban en San Bernardino (Califonria), para finalmente hacerse con el control de la empresa y expandirla por todo el globo, es tratada por Hancock y el guión de Robert Siegel (The Wrestler o El luchador) con inteligente respeto, sin incidir como suele hacerse últimamente en su miseria, sino destacando su talento y aptitud para los negocios, sin por ello renunciar a su vertiente crápula y su a la larga falta de escrúpulos, por mucho que su relación con los virtuosos hermanos se trate con humor y ciertas dosis de amabilidad. El diseño de personajes es excelente, su interrelación formidable (especial atención a la atracción que sienten el protagonista y la que fuera su segunda esposa, basada en una sintonía para los negocios que no alcanzó a tener con su primera y abnegada cónyuge), lográndose con una ambientación cuidada y nada estridente, una estructura precisa y una dramaturgia absorbente, un film por encima de la media en este tipo de empresas. Keaton triunfa con su interpretación, flanqueado por un conjunto de secundarios y secundarias que hacen un trabajo ejemplar, una fotografía luminosa y nostálgica y una inquietante banda sonora de Carter Burwell, a la que apenas se le puede reprochar su carácter casi omnipresente.